Después del bajo sol con la plena luna,nos momificamos.Encendimos fogatas en cada esquina, mientras reventábamos bolsitas de nylon con nuestra mente en pleno sol.Los finales, así como las verdades,siempre duelen,pero teníamos algo,algo que justificaba nuestra existencia omnisciente .Un espejo.Los finales ,como las verdades ,siempre desilusionan ,por eso nos dejamos ir.
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